Llegamos a 360 hogares en Santiago del Estero y 180 hogares en Catamarca con un enfoque de derechos que fortalece espacios de encuentro grupal para abordar las temáticas de calidad de vida (salud, hábitat, educación) y consolidar los vínculos de las familias vecinas creando una red de contención que trascienda el programa.

Contribuimos a sentar las bases para el fortalecimiento de la mesa de gestión que se consolidó en este último año en el espacio de Desarrollo Comunitario. 

Lo hacemos con un equipo de profesionales que acompaña semanalmente a las familias en sus hogares y brinda talleres quincenales. 

A la fecha, facilitamos 26 talleres de habilidades socio emocionales replicados en 10 grupos de 36 personas, 20 charlas/talleres (con la misma cantidad de réplicas) sobre temáticas que permiten trabajar acciones tendientes a mejorar los indicadores de calidad de vida de los hogares. Lo hicimos trabajando en red con la municipalidad, con el INTA, con organizaciones locales, escuelas y profesionales de la salud de los centros cercanos al barrio.

Logramos que la totalidad de los miembros de las familias obtengan o actualicen sus DNI, lo que permitió que muchas madres accedan a la AUH. 

Muchas familias armaron sus huertas y se organizaron tres huertas comunitarias. La mayoría de los niños en edad escolar están yendo a la escuela. 

Y,  lo más importante, es que en el barrio volvió a primar el sentido de comunidad que habían perdido, hoy los vecinos trabajan juntos para mejorar su calidad de vida.

Puentes en Santiago y Catamarca asociados al Ministerio de Desarrollo de Nación